
Cada guía, grupo o persona elige cualquiera de estos campamentos o combinaciones para lograr la cumbre, dependiendo del clima, los gustos, y las necesidades de los integrantes del grupo.
Luego de un día de descanso en Plaza de Mulas, se parte hacia el primer campamento de altura. El ascenso tiene que ser tranquilo, para mejorar la aclimatación. El camino esta fuertemente marcado por el tránsito continuo y es importante no darle importancia a los refugios, ya que por su capacidad y por su estado estructural no son adecuados para pasar la noche.
En caso de presencia de nieve utilizar grampones.
Siempre llevar bastones cortos de esquí que son de gran ayuda.
En la bajada tener extremo cuidado de no desprender ninguna roca o resbalarse y golpearse.
En su final el Filo del Guanaco y la Cumbre. Una cruz de aluminio y el libro de firmas esperan por nosotros, la foto y los abrazos. Pero no debe olvidarse que todavía queda el descenso.

