| | | Aconcagua, El Coloso de América, tan frío y tan especial, tan crudo y tan soñado. Es justamente por su clima que se lo compara con los ocho miles del Himalaya. La escasa humedad, los bajos porcentajes de oxígeno y los fuertes vientos son sólo algunas de las características más sobresalientes del clima de este cerro. Los principales causantes de temporales y los encargados del mal clima son fundamentalmente los vientos húmedos expulsados por el Anticiclón del Pacífico, que corren hacia el Sur y se elevan hacia el Oeste chocando contra la masa montañosa de la Cordillera, enfríandose y donde su humedad se vuelve nieve en las altas cimas de los Andes. En el Aconcagua se encuentran no sólo temporales de nieve y viento, sino que por su ubicación geográfica las tormentas más temidas son las eléctricas. Las crestas de la montaña (el sector Nor-Oeste y la cima) son los lugares más visitados por las chispas eléctricas (rayos) dificultando la estadía y ascensión.
| | Aún con buen tiempo (en verano) se registran por la noche sobre los 5.000 m.s.n.m. temperaturas de -20° C (-0,4º F). En la cima la temperatura común es de -30° C (-22º F). Pero cuando el Aconcagua es visitado por el mal tiempo y por las masas de aire del Sur, en Plaza de Mulas se mantiene una temperatura aproximada de -18° C (-0,4º F), mientras que en los campamentos de altura es común tener -25° C (-13º F) Igualmente gran parte de las noches y los días a 4.200 m.s.n.m. (campamento base), se puede estar en pantalones cortos, mientras que en la cima se puede llegar a estar con un simple polar, estos puntos son la referencia exacta de que a veces el clima no es tan duro y riguroso. Es conveniente que el andinista siempre esté preparado para estos cambios climáticos repentinos En el transcurso del invierno el Aconcagua no es visitado. Su temperatura nunca asciende los 0° C (32º F), además de ser azotado por fuertes vientos y temporales de nieve constantes. En los lugares
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| | | En el Aconcagua soplan fuertes vientos del Oeste (a más de 5.500 m.s.n.m.) que sumados al gran tamaño del cerro forman el inmenso y famoso hongo. Este se ubica en la parte superior del Aconcagua y se puede apreciar desde Plaza de Mulas, creando un hermoso paisaje y un terrible pronóstico negativo de fuertes vientos y precipitaciones en altura. Acercarse o introducirse en esos momentos sería mortal. Cuando se aproxima es aconsejable abandonar la parte superior de la montaña. | | sombríos de la montaña se registran temperaturas extremadamente bajas. Una ascensión al Aconcagua en invierno sería una prueba psicofísica muy importante y para eso se necesita un buen equipo, además de mucha confianza y experiencia. | |