Contacto Porque elegirnos Quienes somos English Deutsch Français
Expediciones al Cerro Aconcagua
Ascensos Trekking Logística y Servicios
 
 1.Parque Aconcagua 
  Introducción  
  Historia  
  Campamentos  
  Ingreso y permisos  
  Un pequeño 8.000  
 2.Estadísticas 
 3.Rutas 
  Vía normal  
  Glaciar de los Polacos  
  Pared sur  
  Las 33 variantes del coloso  
 4.Servicios 
  Servicio médico  
  Guardaparques  
  Guías  
  Serv. sanitarios y residuos  
  Mulas  
 5.Clima 
  Consideraciones del clima  
  Pronóstico personal  
 6.Preparación 
  Aclimatación y entrenamiento  
  Alimentación e hidratación  
  Equipo  
 7.Medicina 
  Medicina de montaña  
  Patrulla de rescate  
  Enfermedades de montaña  
 8.Anécdotas, records ... 
  Historia 1as ascenciones  
  Anécdotas  
  Enterratorio incaico  
 9.Quienes somos 
 
 Ascenciones al Aconcagua 
 Trekking en el Aconcagua 
 Logística y otros servicios 
 
PreparaciónAlimentación e hidratación
 
  Buscando la cima de América se realizan excesivos gastos de calorías. Por sobre los 3.500 metros de altura un andinista consume alrededor de 8.000 calorías diarias. Teniendo en cuenta que el cuerpo va reservando energía casi permanentemente, nuestra dieta alimenticia en altura debe proporcionarnos al menos 2.500 calorías diarias para así estar preparados energéticamente para el gran desafío. Recordamos aquí que el exceso de alimentación no es del todo bueno. La digestión de los alimentos requiere que el cuerpo concentre muchas energías en este trabajo, efecto que puede producir sueño y/o frío en reposo y pesadez a la hora de la actividad.
Por otro lado los médicos recomiendan ingerir un mínimo de 3 litros diarios de líquidos varios, siendo 5 litros lo ideal. Los jugos en polvo no son bien aceptados por nuestro paladar ni tampoco por el estómago, aunque son por demás utilizados gracias a la practicidad que presentan. Es aconsejable variar los líquidos y sabores ya que esto ayuda a que el cuerpo los reciba más a gusto. El té, los jugos naturales concentrados y las sopas son algunos ejemplos de líquidos que funcionan bien en la montaña.
 La base de las fuerzas del andinista pasan en gran medida por una buena alimentación. La fuente de calorías recomendada se reparte mayormente entre glúcidos (azúcares), lípidos (de origen animal y vegetal) y proteínas. La comida debe ser fácil de digerir, agradable al gusto, fácil de transportar, no muy pesada, no muy voluminosa y de amplia variedad. Debemos comer a un ritmo tranquilo, masticando bien y no en abundancia, sino lo suficiente.